Ante un problema de alergia, hay que
detectar lo más ampliamente posible, alergenos (IgE) inhalatorios y
alimentarios. Esta prueba no es completa y es muy costosa en España.
Aconsejamos pedirla en el laboratorio Great Plains o Great Smokies ya que estos
laboratorios hacen paneles muy completos.
También es muy aconsejable la realización
de pruebas
de intolerancia o sensibilidad alimentaria (IgG), que agravan las
reacciones alérgicas IgE. En España, hay buenos laboratorios que la practican:
Cruz Blanca, Calderón, Sabater Tobella, Echevarne.
El cambio de dieta es muy necesario;
además de excluir los alergenos IgE e IgG, hay que excluir los lácteos, el
trigo, los azúcares y usar una alimentación lo más biológica posible.
El tratamiento de apoyo al hígado también
es muy importante. La fitoterapia tipo cardo mariano, otras tisanas
hepatobiliares y el uso de L-taurina pueden ser decisivos a la hora de mejorar
una respuesta alérgica.
También es muy aconsejable disponer de un
tratamiento lo más natural posible para tratar las crisis (fitoterapia,
homeopatía, acupuntura, etc.). Al evitar al máximo el uso de antibióticos,
betabloqueantes y cortisona, colaboramos a romper el círculo vicioso que se
establece con el uso indiscriminado de estos fármacos.
El tratamiento de la disbiosis intestinal
provocada (con bastante probabilidad) por el uso de: antibióticos,
betabloqueantes y cortisona, ayudará a mejorar las defensas naturales del
organismo y permitirá la reparación de un intestino permeable.
El uso de nutrientes ortomoleculares como
vitamina C, vitamina A, omega 3, L-glutamina, minerales como cinc, calcio y
magnesio, ayudará a modular la respuesta inmune y a mejorar la integridad
general de las mucosas. El uso de plasma marino vía oral y vía nasal
participará en gran manera en la curación de estos pacientes. Esta terapia debe
durar como mínimo 6 meses.