Apoyo a Familias con Niños TGD

A lo largo de la experiencia clínica de la Dra. Clavera con los niños afectados de Autismo y otros TGD, el Dr Martínez  ha podido tratar también con sus familiares, especialmente con sus progenitores y, más especialmente, con sus madres. En la mayoría de los casos ha podido constatar elevados grados de duelo, estrés y ansiedad, así como un importante drama social y humano.

Impacto familiar

Una de las características de la vida, quizás la que más la define, es su capacidad de reproducción. El instinto de perpetuación a través de los hijos es uno de los más potentes en cualquier ser vivo y también del ser humano. Algunos dicen que este instinto es superior al de la propia conservación. El proyecto de tener hijos y sacarlos adelante fundamenta buena parte de las metas vitales y de los proyectos que aglutinan y mantienen unida pareja, como padre y madre.

No sorprende, por tanto, la importante repercusión que se observa en los padres de los niños TGD, en los cuales este proyecto y este poderoso instinto ha sufrido una importante herida.

En una joven pareja, antes risueña e ilusionada, el diagnóstico de su hijo cae como una inesperada bomba. A medida que los hechos confirman este diagnóstico se abaten sobre los padres, inesperadas cargas y asimetrías sociales, hasta entonces inconcebibles para ellos.

La joven pareja sufre una reducción de nutrientes-capacidades-apoyos de todo tipo que supone una 'afrenta' de la mayor importancia en Etología. Se reducen brutalmente: la movilidad y capacidad de adquirir recursos, los recursos finalmente disponibles, la capacidad de explorar nuevos escenarios, la vagotonía y capacidad de experimentar placer, así como la fecundidad (la llegada de hermanos ulteriores). Los temas de interés, el circulo de amistades y la capacidad de ocio socialmente valorado, sufren asimismo un importante e involuntario estrechamiento (en cantidad y en calidad-diversidad). Con lo que el drama del hijo TGD es vivido por los padres en bastante soledad.

La Frustración es también importante. A la frustración de no poder ver crecer a su hijo en condiciones normales, ni poder acudir a lugares valorados socialmente (para que el niño no estorbe), se suma la frustración de la 'conexión empática' con su hijo, que afecta especialmente a la madre.

La Anomia se abate asimismo sobre los padres: no entienden lo que pasa y casi nadie le señalan las causas y mecanismos de lo que ocurre, como no sea para hacerles sentir culpables (alteraciones genéticas, 'madre fría', etc). Se les dice que no hay tratamiento y que no busquen, no intenten, no ensayen. Los padres no saben realmente que hacer, ni cómo reaccionar. La pareja pronto constata su impotencia ante una situación desesperadamente invariante.

Ayudar a estos padres a comprender el problema, dar información, conectarles con otros padres, y apoyarles en sus posibles procesos de depresión y ansiedad va a ser muy importante para la terapia de los niños con problemas de desarrollo.

Resolución 800 x 600   |  CSS 2.0 Válido   |  XHTML 1.0 Válido