El siguiente
texto está basado en el artículo
de la Wikipedia sobre el autismo.
El autismo es un síndrome que afecta la
comunicación y las relaciones sociales y afectivas del individuo. Se
caracteriza por distintos tipos de síntomas:
-
interacción social limitada,
-
problemas con la comunicación
verbal y no verbal y con la imaginación, y
-
actividades e intereses
limitados, intensos, o poco usuales.
Síntomas menos usuales son:
-
déficits sensoriales o
hipersensitividad sensorial (ej: hiper-audición),
-
comportamiento violento
(algunos reportan que no se percatan del hambre o de otras necesidades
biológicas),
-
un comportamiento auto-dañino
(ej: golpearse la cabeza contra una pared),
-
darse vueltas constantemente
y aletear las manos.
Debido a razones aún desconocidas,
alrededor del 20% al 30% de las personas con autismo también desarrollan
epilepsia cuando llegan a la etapa adulta. Las características del autismo
usualmente aparecen durante los primeros tres años de la niñez (normalmente sin
notarse antes de los 2 o 3 años de edad) y continúan a través de toda la vida.
Otros desórdenes, incluyendo el síndrome
de Tourette, impedimentos en el aprendizaje y el trastorno de déficit de
atención, a menudo ocurren con el autismo pero no lo causan. Debido a razones
aún desconocidas, alrededor del 20% al 30% de las personas con autismo también
desarrollan epilepsia cuando llegan a la etapa adulta.
El autismo varía grandemente en
severidad. Los casos más severos son caracterizados por una completa ausencia
del habla de por vida, comportamiento extremadamente repetitivo, no usual, auto
dañino y agresivo. Este comportamiento puede persistir por mucho tiempo y puede
ser muy difícil de cambiar, siendo un reto enorme para aquellos que deben
convivir, tratar y educar a estos individuos.
Las formas más leves de autismo
(típicamente Síndrome de Asperger o autismo de alto funcionamiento) pueden ser
casi imperceptibles y suelen confundirse con timidez, falta de atención y
excentricidad. Cabe notar que una persona autista puede ser de alto
funcionamiento en ciertas áreas y de bajo funcionamiento en otras. Por ejemplo,
existen personas autistas que carecen de habla pero pueden comunicarse por
escrito muy elocuentemente.
El diagnóstico del
autismo está basado en una serie de características enumeradas en el manual diagnóstico y estadístico de los
trastornos mentales.