Los niños TGD, suelen tener un
problema intestinal importante. A veces es aparente (estreñimientos
y diarreas crónicas; hinchazón abdominal; gases; reflujos; mala calidad de
las heces en su composición, aspecto, color y olor, etc). Otras veces no es tan
aparente, pero al hacer el test
de intolerancias alimentarias (IgG contra mas de 90 alimentos), aparece un
numero importante de estas intolerancias, lo que nos lleva al diagnóstico de
"intestino permeable". También al hacer un análisis
completo de heces, nos podemos llevar la sorpresa de ver una flora
intestinal beneficiosa muy escasa - asi como parásitos, hongos, bacterias
patógenas, signos de falta de digestión, mala absorción, inflamación
intestinal, sangre oculta, pH incorrecto, etc.
Un intestino en mal estado es una puerta
abierta a toxinas de todo tipo, así como enterovirus. No permite la correcta nutrición
del paciente y todo ello repercutirá finalmente en tener un cerebro intoxicado
y mal nutrido.
Para curar un intestino enfermo, es
imprescindible establecer una dieta lo más sana posible para ese paciente, y
debe cumplir los siguientes requisitos:
- La dieta debe ser biológica, es decir, exenta de: colorantes,
conservantes, pesticidas, metales pesados, antibióticos, hormonas,
cortisonas, dioxinas, etc Sólo si dejamos de introducir en el organismo
mas tóxicos, se puede comenzar el proceso de desintoxicación (tanto el
espontáneo como el forzado por el tratamiento); no tiene sentido
desintoxicar algo que se esta volviendo a intoxicar diariamente.
- La dieta debe estar exenta de los alimentos a los que el
paciente ha generado intolerancias o sensibilidad (Ig G). Es preciso
eliminar totalmente estos productos durante unos meses para favorecer que
el organismo pueda extinguir esa reacción IgG. Es importante saber que si
no se procede a hacer una terapia de curación especial del intestino al
mismo tiempo que se retiran los alimentos alergénicos, el organismo
generara de nuevo anticuerpos IgG a los nuevos alimentos y el círculo
vicioso se mantendrá vivo.
- La dieta debe estar exenta de alergenos (reacción de IgE).
- La dieta debe estar exenta de glúten, caseína y soja para
evitar que sus péptidos puedan reaccionar con los receptores morfínicos y
mantener al paciente en una situación de desconexión. La insensibilidad al
dolor que muestras estos pacientes se considera relacionados con esta
reacción opioidea.
- La dieta debe estar exenta de azúcares: (azúcar refinado, de
caña, miel, fructosa, sucralosa, maltodextrinas, zumos de fruta por encima
de los 50 cc). Un problema crónico que padecen estos pacientes es la
infección intestinal por hongos, especialmente cándidas. La infección
puede estar presente al comienzo o bien generarse en la fase de desintoxicación
(los tóxicos se expulsan principalmente por vía biliar, pudiendo cambiar
las características del contenido intestinal y favoreciendo el aumento de
candidas).
También puedría ser necesario que la
dieta estuviese exenta, según características personales del paciente, de:
- Salicilatos
- Fenoles
- Cereales de todo tipo (dieta SCD)
- Oxalatos (Dieta LOD).
La dieta baja en oxalatos, propiciada por
la Dra Susan Owens, está demostrándose muy eficaz y efectiva tanto en la
curación del intestino como en la mejora de los signos cognitivos y motores de
estos pacientes; merece un capítulo especial.
No sólo las dietas son imprescindibles,también
el uso de enzimas digestivas, que ayudan a digerir mejor los alimentos, se
considera fundamental para el tratamiento de estos niños.