Para hacer tratamientos adecuados, y no
simplemente eliminar los síntomas superficiales de diarrea o estreñimiento, es
necesaria la evaluación completa y exacta del contenido y función
gastrointestinal, niveles de bacterias, levaduras, parásitos, función de
absorción y digestión, entre otros criterios ya que varios trastornos
sistémicos provienen de problemas de una digestión y absorción inadecuada.
Hasta en una dieta muy equilibrada y completa, los nutrientes deben estar bien
digeridos para desempeñar correctamente su función de alimentar y transportar
nutrientes a varias partes del cuerpo, o prevenir la salida de moléculas
tóxicas, microbios y alimentos no digeridos hacia el tracto gastrointestinal,
para no causar infecciones, reacciones tóxicas, alergias y otros problemas.