Todos nosotros dependemos de una
integración sensorial funcional, que nos permite llevar a cabo las actividades
cotidianas de trabajo, ocio y autocuidado.
Los problemas
a nivel de procesamiento sensorial pueden influenciar directamente en
nuestra habilidad para funcionar correctamente en nuestra sociedad, pero son
dificultades muy sutiles que son difícilmente reconocibles.
Especialmente en los niños es fácil
atribuir ciertas conductas o reacciones a otras causas (es un niño perezoso,
hace lo que quiere, es desobediente, es un niño mimado, testarudo...), cuando
en realidad se trata de dificultades sensoriales. Por este motivo, es muy
importante identificar las dificultades de procesamiento sensorial, para
permitir que el niño alcance niveles de desarrollo correctos, y minimizar el
sentido de culpabilidad de la familia adoptante.
La estimulación sensorial proporciona a
nuestros hijos un espacio que les permite interactuar de forma natural con una
serie de materiales específicos, facilitándoles la difícil tarea de organizar
toda la información dentro del cerebro. La intervención se basa en el juego
dirigido por el terapeuta, pero proporcionado por el mismo niño para que se
autocontrole. Es preciso aprovechar los primeros años de vida para proporcionar
a los niños un entorno agradable, con una gran riqueza de juegos. La base
neurológica que se cree durante la infancia será la encargada de marcar el hilo
conductor del futuro desarrollo de vuestro hijo.
Estimulando a través del juego
Con la estimulación sensorial se le
proporcionan al niño oportunidades de juego mediante una técnica específica
para organizar toda la información en su cerebro, creando una buena base
neurológica que permitirá conseguir los niveles de desarrollo deseados.
Contactar: e-mail: estimulacio@yahoo.com