El pelo es el medio ideal para la medición de metales tóxicos y esenciales,
porque es el único medio que representa el "almacenaje" de elementos a largo
plazo. Al crecer, la raíz está bien alimentada por vasos sanguíneos, y esta
sangre transporta los elementos tóxicos y esenciales presentes en el cuerpo.
Estos elementos se incorporan entonces las proteínas del pelo en los proceso de
crecimiento, el pelo los almacena y por lo tanto refleja bien la concentración
de varios elementos en el cuerpo. El pelo también proporciona la información
exacta sobre las interacciones entre nutrientes y metales tóxicos.
Los oligoelementos tóxicos, tales como mercurio, plomo, aluminio, cadmio,
entre otros, son muy peligrosos para la salud y pueden impedir el desarrollo
normal de la persona y su funcionamiento cerebral.
Hoy en día, con el aumento de niveles de contaminación ambiental, muchos
trastornos en desarrollo y problemas de salud se deben a metales tóxicos,
encontrados en productos químicos, fertilizantes, pinturas, materiales de
construcción, en pescado, amalgamas dentales y varias otras fuentes. Muchos
síntomas asociados con esta contaminación son difíciles de diagnosticar sin
análisis adecuado.