Los niños con TGD tienen un sistema
inmunológico a la vez inmunodeprimido e
hiperactivo. Existe un desequilibrio debido a un predominio del sistema
inmunológico Th2 (alergias y reactividades a los alimentos) sobre el Th1 (lucha
efectiva contra infecciones) y el origen se debe a la frecuente e importante
patología intestinal que sufren estos pacientes. Es importante recordar que el
desarrollo del sistema inmunologico depende en un 80% de la maduración del
propio sistema digestivo.
Para apoyar a este sistema inmunológico
se ha usado varias estrategias terapéuticas. La mejora intestinal redunda de
una manera importante tanto en potenciarlo, como en disminuir su negativa
hiperactividad. Con respecto a la necesidad de lograr un sistema inmunológico
mas equilibrado (no predominio de Th1
respecto al Th2, ni viceversa), el tratamiento con Naltrexona a dosis
bajas esta siendo de mucho interés, no sólo para conseguir este equilibrio,
sino también para potenciar el propio sistema inmunitario.
La función de la naltrexona a dosis bajas
(LDN), fue estudiada por el Dr. Bernard Bihari. Lo usó con un grupo de
pacientes con déficit inmunitario, y descubrió que, usado a dosis muy bajas,
relanza el sistema inmune y ayuda a luchar contra cualquier enfermedad en la
que está involucrada alguna disfunción del sistema inmune.
La LDN eleva el sistema inmune mediante
el incremento de las endorfinas del organismo, sin observarse ningún efecto
secundario ni tóxico. El primer médico que pensó en usarlo en niños con déficit
de atención (ASD) fue tras observar los efectos beneficiosos en pacientes con
Esclerosis Múltiple y no ver ninguna recidiva en 5-6 años. Con dosis normales,
funciona como antagonista de los opiodes, pero con bajas dosis, se produce una
estimulación del sistema inmune. Dado que las endorfinas son una parte integral
del sistema inmune, cuando una pequeña dosis de naltresona (3mg por niño ó 4.5
mg por adulto) se da hacia las 11h de la noche, el organismo intenta
sobreponerse a ese bloqueo opioideo y las endorfinas suben y permanecen
elevadas en las siguientes 18 horas.
En niños autistas y/o con trastornos del desarrollo,
parece haber una respuesta positiva en el 50% de los casos. Las respuestas
principales son, además de una mejora del sistema inmune, mejoras en: el área
del humor, cognitivas, del lenguaje y de las relaciones. Como efectos
secundarios, en algún caso: insomnio y despertarse pronto pero de buen humor.
La transgresión dietética tipo ingesta de glúten, caseína o soja, asi como la
interrupción brusca del tratamiento o fallos en la aplicación diaria, puede
ocasionar crisis de nerviosismo.
En cuanto a su preparación y aplicación
de LDN es útil tener en cuenta los siguientes aspectos:
- La crema de Naltrexona a dosis bajas (LDN) se prepara con una
crema a base de aceite de EMU, por lo que no debe ser conservada en
nevera.
- La crema se aplica cada noche (entre las 9 y 12 de la noche,
mejor a las 11 de la noche) cuando el niño ya está durmiendo.
- Es importante llevar una dieta rigurosa exenta de glúten,
caseína y soja al menos desde 1 mes antes.
- Hay que comenzar con la mitad o cuarta parte de la dosis, y
subirlo a la semana.
- Los tratamientos suelen durar unos 9 meses.
- Ninguna precaución (incluido guantes) es necesario para ser
aplicada.
- No debe guardarse en nevera.
- Se guarda en un bote oscuro y sino en un lugar oscuro.
- Se aplica en una zona grasa del cuerpo (abdomen).
- No es probable la interacción con otro producto, a excepción
de la cortisona.
- No se han realizado estudios de aplicación de la naltrexona
en niños con epilepsia, pero la experiencia indica que no produce estimulación
cerebral a las dosis indicada.
- En caso de pacientes epilépticos es aconsejable comenzar con
la ¼ parte de la dosis y aumentarla lentamente cada 10-15 días.
Se puede obtener mas información en www.lowdosenaltrexone.org