El nacimiento prematuro puede conllevar
alteraciones en el desarrollo neurológico durante la infancia y, dependiendo
del peso al nacer, discapacidades mayores en los primeros años de vida de entre
el 20 y el 50 por ciento. Además, casi la quinta parte de estos niños
desarrollan alteraciones cognitivas a edades superiores a los 8 años. El
nacimiento pretérmino con bajo peso conlleva la aparición de discapacidades
cognitivas de leves a moderadas entre el 50 y 70 por ciento de los casos. A
pesar de no revestir gravedad, la alta incidencia de alteraciones en el
aprendizaje, funcionamiento intelectual borderline o déficit de atención por
hiperactividad, entre otras, confieren importancia a estas alteraciones.
Aspectos cognitivos que se han encontrado
en el niño prematuro son los siguientes:
- Las consecuencias producidas por múltiples causas en la
reanimación y mantenimiento de estos prematuros también puede dar lugar a
consecuencias en su desarrollo neuropsicológico. De este modo vemos la
hemorragia periventricular con daños cognitivos sutiles o graves de
acuerdo al grado de las mismas, la displasia broncopulmonar como prolongación
del período perinatal en condiciones de inadecuada oxigenación y en
consecuencia, los déficit nutricionales, de ácidos grasos escenciales o de
vitamina E.
- Un aspecto relevante en la vida de relación, de organización
de la actividad cognitiva de los prematuros es la actividad
sensoperceptiva basada en dos componentes fundamentales: la visión y la audición. En la actividad
visual interjuegan otros factores de enorme importancia como es la
coordinación visomotora, el papel de los músculos extrínsecos del ojo, las
miopías y estrabismos como así también las alteraciones que pueden
hallarse en la región cortical de estos niños. Ello se expresa en
alteraciones en el proceso escolar.
- Los prematuros pueden tener dificultades para la actividad
gráfica como expresión de retardos viso-motores o espaciales. La disgrafia
en la escritura puede ser un componente habitual. La posibilidad de
acceder a la lecto-escritura puede requerir procesos más prolongados, lo
que no presupone posibilidades ciertas de buen aprendizaje. En la
actividad escrita estos niños pueden combinar en consecuencia su
dificultad en los procesos funcionales de la actividad nerviosa superior y
las alteraciones disgráficas. Un proceso bastante frecuente es la
imposibilidad del freno inhibitorio y una actividad excitatoria que
perdura en tanto no se tomen medidas de rehabilitación.
- En el proceso lingüístico los prematuros han demostrado
dificultades en los procesos de organización del juego vocal, de los
aspectos posteriormente articulatorios y comprensivos:
- Se observa un juego vocal menos exploratorio en cuanto
al tanteo, menos extenso para la emisión, menor cantidad de energía por
emisión, menos diálogo con la madre,
menor imitación, menor interés en el interjuego.
- Se observan dificultades en
el uso de frases y oraciones.
- Un 22 % de prematuros presentan trastornos de atención en
relación a un promedio del 6% de niños nacidos de término.
- Los aspectos psicológicos se encuentran vinculados a la
prematurez pudiendo manifestar junto a sus déficit atencionales otros
trastornos como depresión, ansiedad, oposición, desórdenes de la conducta
u otro aspecto.
- Un 37% padece déficit atencional. Podemos considerar que en
la mayoría de los prematuros que han manifestado déficit atencional padece
alguna alteración de sus Funciones Cerebrales Superiores.Su actitud puede
manifestarse por labilidad en la actividad lúdica, en los aspectos de
interés en el mantenimiento de la actividad de interjuego o social. En
ocasiones su inicio escolar es inestable con respecto a los otros niños de
su misma edad. A pesar de que diversos trabajos señalan una equiparación a
los 2 años con respecto a la población de niños normales, las alternativas
escolares pueden señalar otra situación.