En un niño con problemas del desarrollo,
es imprescindible un buen diagnóstico del funcionamiento intestinal. La
aplicación de la dieta
biológica sin: glúten, caseína y soja; azúcares, alergenos y intolerancias,
se considera imprescindible para avanzar en el tratamiento intestinal del niño.
Además, una evaluación
completa de materia fecal- como el realizado en el laboratorio Great Plains
o el laboratorio Great Smokies - se considera muy necesario.
Los problemas que se muestran son:
Disbiosis Intestinal
- Presencia de Parásitos
Eliminar la presencia de parásitos (como, por ejemplo, lamblias, blastocistis
hominis y entamoebas de varios tipos) es básica para la curación de estos
pacientes ya que su presencia puede incluso estar asociada con crisis
epilépticas. El tratamiento de estos parásitos se realiza con Metronidazol
o bien con Sulfametoxal y Trimetropin (Septrin o Abactrin) junto al Humatin.
- Presencia de Clostridium sp.
Cuando se detecta la presencia de clostridium sp., puede ser necesaria la
administración de Metronidazol, de Vancomicina oral e incluso de Sacharomices
Boulardi.
- Presencia de Otras
Bacterias Patógenas
La presencia de bacterias patógenas suele poderse controlar con la
administración de Probióticos de alta potencia. En otras ocasiones, sin
embargo, será necesario la administración oral de Vancomicina y
Gentamicina durante tres días, seguidas de la administración de grandes
cantidades de Probióticos.
- Presencia de Hongos
Intestinales
La presencia de hongos intestinales, especialmente de tipo Candidas, es
uno de los problemas más importantes que suelen presentar estos pacientes,
y su tratamiento es uno de los mas complejos y difíciles de lograr: de
allí la gran importancia de controlar muy bien los azúcares (principal
fuente de alimentación de los hongos). Los hongos pueden ser tratados con
antifúngicos químicos o naturales. Si el producto elegido se muestra
eficaz, dará lugar a una reacción de "muerte de hongos", también llamada Herxheimer,
en el que vamos a ver muy incrementados los síntomas autísticos del niño,
así como sus síntomas intestinales. El uso de carbón activado es
imprescindible para controlar estos síntomas. La mejora cognitiva del niño
es muy importante cuando se logran controlar los hongos intestinales.
- Falta de Flora Intestinal
Beneficiosa
La falta de flora intestinal beneficiosa (especialmente lactobacilus)
puede estar indicando un problema de oxalatos y bífidus. Para paliar dicha
falta, es puede ser muy necesario suplementar con probióticos de alta
potencia así como introducir una dieta baja en oxalatos.
Problemas que Afectan la
Digestión y Absorción
- Falta de Acidez Intestinal
Esta falta mejora con la introducción de zinc y con acido hipoclorhídrico.
Es importante no beber agua durante las comidas, ya que alcalinizan el pH
intestinal impidiendo una buena digestión gástrica.
- Reflujo Gástrico
Este reflujo puede ser mejorado con el uso de Urocholine y no bebiendo
agua durante las comidas o durante la digestión de las mismas.
- Déficit de Enzimas Digestivas
(Pancreáticas)
Este déficit puede deberse a un mal funcionamiento de dichas enzimas (por
una acidez intestinal incorrecta) o a una falta de secretina. La mayoría
de niños con TGD
necesitan enzimas digestivas (amilasas, proteasas, lipasas). La falta de digestión de las vitaminas
liposolubles (vitamina A, E, D) y ácidos grasos esenciales (Omega 3,6,9)
es muy frecuente y lleva a importantes problemas visuales y cognitivos.
- Déficit de la Enzima
DPP-IV
Esta enzima ayuda a la digestión intestinal de péptidos provenientes del glúten
y la caseína. También tiene funciones inmunológicas en el linfocito T. Es
importante suplementar con esta enzima pero su uso no elimina la necesidad
de una dieta sin glúten ni caseína.
Problemas de Evacuación
Muchos pacientes padecen diarrea
crónica. Este problema suele solucionarse con la limpieza intestinal (dietas y tratamiento de
la disbiosis intestinal) y con el aporte de enzimas digestivas.
Otros muchos pacientes padecen
estreñimiento. En casos extremos se han visto pacientes cuyo ritmo de
deposiciones espontáneas era de 1-2 veces al mes. En estos pacientes suele
existir una gran cantidad de parásitos intestinales y una tasa muy importante
de intolerancias
alimentarias (reacciones IgG contra más de 50 productos alimentarios).
Es muy importante, para recuperar la
salud, conseguir un ritmo de evacuaciones de 1-2 al día ya que así evitamos una
absorción de sustancias no deseadas. No podemos poner en marcha ninguna terapia de desintoxicación
si no conseguimos antes un ritmo normal de evacuaciones.
Una dieta ajustada a cada
paciente, una ingesta suficiente de agua (siempre fuera de las comidas y de la digestión
de las mismas), la toma de aceite de lino y/o citrato de magnesio, suero marino
por vía oral o vía rectal, pueden ayudar en gran manera a conseguir un buen
ritmo de deposiciones.